Piel y Cabello

Productos de belleza para el rostro, ¿qué aplico primero?

La importancia de utilizar productos de belleza para el rostro:

En muchas ocasiones hemos visto cómo se asocian los productos de belleza para el rostro con el uso excesivo o innecesario de la cosmética. Queremos aclarar la diferencia.

La piel es un órgano, y desarrolla funciones básicas para nosotros. Es el más versátil de todos los órganos, y sin duda, el mayor indicativo, junto con los ojos, de nuestro estado de salud. Entre sus múltiples funciones, destaca la defensa del organismo, y eso incluye tener que mostrar de alguna manera nuestro interior, para que notemos si, quizá, hay algo que deberíamos cambiar. ¿Y cómo lo hace? a través de signos.

En ella podemos intuir el estilo de vida, el nivel de estrés, e incluso el estado de ánimo, sencillamente observando su tono, textura y brillo.
Actúa como un espejo, reflejando la salud física y mental, y el equilibrio, o falta de equilibrio, existente entre ambos.

¿Cuáles son los beneficios de cuidar la piel?

Cuidarla a diario, atendiendo a las necesidades que nos indica, tiene múltiples beneficios:

  • Disminuyen los problemas dermatológicos: provocados habitualmente por el mal uso de los productos de belleza para el rostro, o problemas internos de salud (fallos en la digestión, en el drenaje del cuerpo, en la funcionalidad de las hormonas…).
    Al identificar a través de la piel el problema, se establece una rutina de cuidado específico, y normalmente, eso ayuda a aumentar la conciencia con el cuidado global del cuerpo.
  • Ralentiza el envejecimiento de la piel: que se ve afectado cada día, por la contaminación de las ciudades, el estrés, la falta de sueño, una mala alimentación…
  • Equilibra el estado de la piel, y, al hacerlo, mejora la visión de uno mismo, generando más confianza con el aspecto. Es un círculo que se repite; cuánto más te cuidas, mejor te sientes, y eso hace que quieras cuidarte cada vez de manera más acorde a ti.

En este blog publicaremos artículos sobre los productos de los que vamos a hablar, para que conozcas todas las posibilidades que hay.
De momento, puedes visitar nuestra web, y dejar que los productos de belleza para el rostro te ayude a escogerlos nuestro recomendador Farmarin.

– Rutina de limpieza facial:

La piel, a diario, necesita una limpieza específica, que ayude a preservar su equilibrio eliminando todo lo que “le sobra”.

Para comenzar, se debe emplear un desmaquillante, para eliminar todas las impurezas que se quedan en la superficie cutánea, y, si lo hubiese, el maquillaje.
Después, se debe escoger un limpiador que se adapte al tipo y estado de la piel para conseguir eliminar la suciedad acumulada en el interior de los poros, y ayudar a preservar la cantidad óptima de sebo. Ni más, ni menos de lo que necesitas. Y para terminar, el tónico.

Visita nuestro post sobre limpieza de la piel para descubrir qué tratamientos pueden ser los más indicados en tu rutina de limpieza facial.
Y para conseguir en un sólo gesto la doble limpieza, te recomendamos
los desmaquillantes de Lierac.

Profundizar en la limpieza facial:

Además de la limpieza diaria, hay dos productos de belleza para el rostro que son básicos para profundizar en la limpieza facial y prevenir el envejecimiento prematuro de la piel y diversas problemáticas habituales.

Entre dos y tres veces por semana, a no ser que tu piel sea muy seca, o presente acné, rosácea, u otras patologías, (donde se espacian las aplicaciones), el exfoliante será un tratamiento básico para renovar la superficie de la piel y evitar el cúmulo de células muertas, y con ello, mantener el proceso de envejecimiento natural, restaurar la luminosidad, y alisar la textura de la piel.

Después del exfoliante, la mascarilla: son dos tratamientos diferentes, pero es casi como si fueran uno. Siempre van unidos. Hay de muchos tipos; hidratante, purificante, aclarante… Pero, si tu piel es normal, y está sana, apúntate al plan detox, y combatirás el ritmo de vida actual, principal causa de los signos de fatiga cutáneos.

– Hidratar el rostro:

Una piel hidratada es una piel con una barrera hidrolipídica en perfecto estado, ¿y eso qué implica?. Que su nivel de agua, y su nivel de lípidos, está equilibrado, y conseguirá mantener a raya en nivel de sensibilidad de la piel, formando una “barrera” estable para defendernos de factores internos, y, sobre todo, externos, que se presentan en el día a día (como la radiación solar, la contaminación y el estrés).

Para ello es necesario hidratar el rostro, e hidratarse por dentro bebiendo al menos 1’5 L de agua al día.

Orden de aplicación de cremas en el rostro:

Habitualmente se cometen errores en el orden de aplicación de cremas en el rostro. Cada vez la cosmética evoluciona más, y particularmente, la cosmética de farmacia, encuentra tratamientos más eficaces para tratar específicamente la piel, y lleva a confusiones.

Como norma general, después de la limpieza, se aplicarán las texturas más fluidas primero.

Comenzaremos por el contorno de ojos, que debe aplicarse al rededor de todo el hueso orbital, sin extenderlo por la ojera, ni el párpado, si no lo indica claramente en el envase, ya que de hacerlo podemos dañar la piel, que en ésta zona es extremadamente sensible y fina. Hay contornos de todo tipo, pero principalmente tratan tres desórdenes de la mirada: arrugas, bolsas y ojeras. Lo mejor, es escoger el tratamiento más natural.

Después de tratar la mirada, utilizaremos un sérum específico al estado de la piel. Independientemente de si tu piel es joven o no, o de si presenta distintas necesidades (arrugas, acné, fatiga…) existe un sérum para ti. Complementario al tercer paso para hidratar el rostro; la crema. Imprescindible para ayudar a la barrera defensiva de la piel, y conseguir algo básico para todo ser vivo: un nivel óptimo de agua durante todo el día.

En el caso de las pieles más secas, además de aportar el agua, aportarán nutrientes, y eso hará que la textura sea más densa.
Es importante diferenciar los distintos tipos y estados de la piel, para poder establecer la rutina más adecuada, y evitar desencadenar problemáticas.

– Imprescindible la crema con filtro solar

Al establecer una rutina de productos de belleza para el rostro, no podemos olvidar la crema con filtro solar. El sol está presente todos los días, y aunque nos aporta grandes beneficios, también puede perjudicarnos si no nos protegemos de él.
Su radiación es muy intensa, y por ello será necesario utilizar un protector a diario.

Cada vez hay más opciones que se adaptan a la vida actual, y consiguen hidratar la piel y protegerla del sol al mismo tiempo, e incluso maquillarla. Asegúrate únicamente de que la protección es alta, mínimo SPF 30, o servirá de poco utilizarla.

– Para terminar, aplicar el maquillaje:

Como ya decimos, puedes utilizar una crema con filtro solar que tenga color, que resulta mucho más cómodo teniendo en cuenta que la protección hay que renovarla cada pocas horas. Pero, si prefieres no hacerlo, el maquillaje es el último paso.

Saber entender qué dice tu piel sobre tu salud, y, con ayuda profesional de un dermatólogo y de tu farmacéutico, tratarla, es importante para mejorar la salud de todo tu cuerpo.

Es el primer eslabón de una cadena que acaba en la plenitud de ti mismo, en tu equilibrio.

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